La multitud errante es una novela maravillosamente escrita, en la que es evidente un gran dominio, tanto de las técnicas narrativas, como del idioma: Laura Restrepo se muestra en este texto como una verdadera artífice de la lengua, que al final, como sabemos, es la materia de la que está hecha la literatura, por encima de cualquier otra cosa. He dicho que explora algunos temas de importancia como lo son las relaciones entre la multitud e el individuo; entre la violencia y la paz; las relaciones del presente con el pasado y el futuro. He dicho, finalmente, que Laura Restrepo explora en profundidad el tema de las relaciones entre el carácter y la libertad, cerrando de esta manera el ciclo significativo de la obra, puesto que libertad e individualidad se unen, como lo expresara Benjamin. Ahora, para terminar, quisiera decir que es en su concepción de la ética de las acciones solidarias donde yace la urgencia de escribir una novela como esta, en un país donde es urgente construir un movimiento de paz. Y es la comprensión de dicha ética de la solidaridad lo que hace que el personaje, en la última línea del texto, descorra una cortina que lo separaba irremediablemente de sí mismo, de su presente y de su futuro.

p. 205