"El intelectual de la independencia, no hay que olvidarlo, es al mismo tiempo científico, filósofo, ideólogo, estratega, estadista y literato, como ha dejado constancia el ejemplo de hombres como Miranda, Bolívar, Caldas, Mutis o, de particular interés en este caso, el propio Bello, para nombrar sólo a algunos. La esfera de la cultura, entendida en un sentido amplio, no podía por tanto dejar de contribuir a este proceso social, y desde luego, la literatura contribuye efectivamente a conformar el imaginario que habría de permitir la visualización del ideal independentista de una sociedad armónica, lo que, como hemos visto, obligaba a superar las contradicciones sociales intuidas por Bolívar"  (289).